domingo, 8 de febrero de 2015

Tarea Digital Tema 3: Memoria y Aprendizaje

Memoria de trabajo: Agrupamiento







La memoria de trabajo se encarga de tareas largas gracias a las neuronas, que almacenan información a través de una red de conexiones, que se apaga rápidamente, por lo que limita la memoria. De hecho, solo puede guardar 7 unidades de información. En este video, Susan es capaz de recordar 28 unidades en 3 segundos, porque descompone la información en 5 grupos. Sin embargo, al colocar las piezas aleatoriamente e individualmente, no es capaz de recordarlas.




Cómo construimos los recuerdos





Los recuerdos pueden ser reales o ficticios: Reales porque de verdad lo hayas vivido, o también se puede dar el caso de que un recuerdo haya sido inventado involuntariamente por tu memoria, aunque tú creas que lo hayas vivido.
Nacemos con millones de conexiones de neuronas. Durante los primeros 5 años de vida, estas conexiones se van reduciendo mediante una muerte programada. Las neuronas restantes serán las encargadas de guardar nuestros recuerdos.
Desde que nacemos hasta la, aproximadamente, edad de 3 años, no recordamos nada; a esto se le llama amnesia infantil. Verdaderamente no tenemos percepción de los recuerdos hasta los 6 años, antes de esto, nuestros recuerdos son simples fragmentos inconexos. Durante estos 6 años, empieza a aparecer la conciencia reflexiva (Que hace que seamos conscientes de nosotros mismos). También construimos el lenguaje verbal, que nos ayuda a recordar mejor estos recuerdos.
Los recuerdos que creemos olvidar no se destruyen, simplemente se guardan y se convierten en inaccesibles para la conciencia.
También existen los llamados ''Flashbulb Memories'', que son recuerdos que recordamos con sorprendente claridad y nitidez gracias a que los asociamos a una noticia o acontecimiento importante.
Todos los recuerdos, reales y no reales, son parte importante de nuestra identidad personal.






Cerebro y emociones: Memoria emocional




Las emociones innatas son reacciones que tenemos antes situaciones concretas y que dependen de nuestro legado genético. Los estímulos desencadenan emociones de las cuales solo son conscientes los animales con un cerebro muy desarrollado, como los humanos, ya que son capaces de distinguir entre realidad y representación. Por ejemplo: Los ojos ven una imagen que da miedo. La corteza recibe la información que procede del tálamo y analiza el mensaje determinado que es solo una imagen, y transmite la información a la amígdala, deteniendo la respuesta de miedo.